martes, 22 de octubre de 2013

Capítulo 8

La vuelta a casa se me hizo bastante larga. Me daba algo de verguenza hablar con las amigas de Emily y  estaba cansada. Esa noche pasé las historias que Natalia me había contado y le empecé a contar todo a Emily con la promesa de que aquella historia no saldría de las paredes de mi cuarto.
                   *********
Al igual que el día antes llegué puntual a la casa de Natalia. Me despedí de Emily y ella se fue con sus amigas. Me senté en el mismo sofá.
-¿Por dónde lo dejamos ayer pequeña escritora?
-Pues me contabas que Liam y tu pasásteis un fin de semana juntos.
-AHH SI. 
    NARRA NATALIA
Inicio del flashback
El sábado por la noche Liam fue a comprar comida china y una cosa llevó a otra-miré a Carmen-
-Tranquila no tengo doce años puedes contarmelo.
-No te ilusiones todavía no ha llegado. Después de la cena fuimos al sofa. Pusimos una pelicula, Liam apoyaba su cabeza en mis piernas. Yo en vez de mirar la película le miraba a el. Era tan perfecto, siempre dije que me parecía un bebé. Acerqué mi mano a su pelo y empecé a hacer circulitos. Él miró hacia mí y comenzamos a besarnos. El primero fue lento y corto. Nuestros labios se rozaban por segunda vez y una sonrisilla vergonzosa dibujaba mi cara. Poco a poco los besos eran mas intensos. Acabamos tumbados en el sofá. El encima de mí, yo hacía que mis manos subieran y bajaran su larga y ancha espalda mientras el me mordía el labio inferior. Cambiamos de posicion, esa vez acabé yo encima de el. La cosa se ponía caliente. Una mirada traviesa salía de sus ojos miemtras yo sentía como de sus pantalones empezaba a notarse un bulto. Mi pelvis hacía movimientos hacia delante y hacia atrás. Sus manos se desplazaron hasta uno de mis pechos. En ese momento un oscuro recuerdo llegó a mi. Me separé rápidamente y le dije que tenía que irme. Le pedí que me llevara a casa. Un por qué salio de sus labios cuando recogía la bolsa que había llevado el día antes. Tenía ganas de llorar pero no quería llorar delante de él.  Le dije que más adelante se lo contaría el asintió y me acercó a casa sin rechistar.
Le dije que le llamaría antes de que volviera al día siguiente para despedirnos pero no lo hice. Me daba tanta verguenza lo que había pasado que solo me atreví a mandarle un mensaje
"Hola Liam, siento lo que paso el otro día, me pillastes desprevenida y no estaba preparada, lo siento"
Le dí a enviar, tardo varias horas en contestarme,mientras, yo, bastante nerviosa esperaba mirando el movil cada segundo.
En el momento menos esperado, recibí la contestacion de Liam

miércoles, 21 de agosto de 2013

Capítulo 7.

"¿Qué habéis hecho?" preguntó. Siempre la más curiosa. "Bueeeeeno" dije mirando un escaparate. Me agarró de los hombros y mirándome a los ojos e intentando aguantar la risa me dijo "Cuéntamelo cerda" Ya lejos se nos quedaban las conversaciones de wa con emoticonos a las tantas de la madrugada. Siempre que me llamaba cerda algunas de esas conversaciones vovían a mi memoria. "Pues... Cuéntame mejor lo tuyo. Que has conocido a tus ídolos" dije intentando reservarme . "Esta bieeen. Ha sido la mejor experiecia de toda mi vida" Ambas empezamos a gritar y a fangirlear pero no muy alto. Pasamos el resto del fin de semana y ella volvió a España. Pasarían meses hasta que volviéramos a vernos.
Por otra parte, Liam y yo a penas conseguíamos vernos. El estaba en su tour mundial y yo con mi trabajo. Que aunque parezca qur no, llega a ser bastante sacrificado. La boyband estaría por Inglaterra e Irlanda hasta marzo. En uno de los fin de semanas que Liam tenía de descanso decidimos pasarlo juntos. Lo pasamos en su casa. El viernes vino a la hora de comer a recogerme a un local donde había tenido una sesión de fotos. Fuimos a un famoso restaurante a comer. Los paparazzis estaban pendiente de nosotros todo el rato. Creo que hasta nos persiguieron cuando subimos en el coche. Estaban a la salida del local, en el restaurante. Todo por captarnos de la mano. Cosa que ese día no consiguieron. Después de la comida fuimod a su apartamento. Yo no podía evitar quedarme empanada mirandole. Me parecía el ser mas perfecto qie existe. "¿tengo algo?" preguntó tocándose la cara bromeando. "No no" dije sonrojada moviendo la cabeza de lado a lado y sonriendo por el incómodo momento. "¿entonces por qué me miras tanto?" "No..no lo sé." dije tartamudeando. "dilo" dijo "No" respondí avergonzada. Paramos en un semáforo. Estabamos ya casi en su casa. "Pues te mato a cosquillas" dijo apretándome las caderas. " Vale vale JAJJAJAJAJA me me me gustas JAJJAJAJA" el mundo se me vino encima. Había salido con otros chicos pero nunca había dicho eso y el hecho de hacerlo me asustaba. El era mucho más deseado que yo y no sé si yo le gustaba tanto como él a mi. Al final él se quedó mirándome hasta que un coche pitó ya que el semáforo estaba para que pasaramos.
Llegamos a su casa.
           ***
Me desperté unas horas después de haberme ido a dormir. Estaba en la habitacion de invitados. Ver películas de terror no era la mejor idea. Tenía miedo y lo utilicé como escusa para dormir con Liam.
Entré, el estaba en el lado derecho de la cama. El que más lejos quedaba de la puerta. Mi corazón palpitaba más rápido.
-Li..Liam- dije tartamudeando.
-¿QUE PASA? ¿Estas bien?-dijo nervioso. No era la única que estaba teniendo pesadillas.
-He tenido un mal sueño y estoy asustada.
-Pues duerme conmigo-dijo dando palmaditas en el colchón.
Me puse en la parte izquierda del colchon. Estaba tan en la punta que si me movía un pelín me caía al suelo. "Espero no hacer la croqueta" pensé.
La luz de la mañana me despertó. Los brazos de Liam me rodeaban y yo estaba abrazada a su cintura. Me separé lentamente de él y me dirigí al cuarto de invitados. Me metí en la cama y me hice la dormida. A los pocos minutos Liam entró. Yo me moví ligeramente para simular que me despertaba "¿Has dormido aquí toda la noche?" preguntó confuso. "Si ¿por qué lo dices?" "No, por nada. Anda vamos a desayunar" Ambos fuimos a la cocina y desayunamos, Liam me miraba extrañado, creo que intentaba recordar si había sido un sueño o no.
NARRA CARMEN
Mi teléfono movil empezó a sonar. Emily estaba llamándome. Ya me tenía que despedir. Debíamos volver a casa. Me despedí de Natalia y quedamos al día siguiente a la misma hora. Según me dijo "ahora es cuando viene lo mejor"

viernes, 9 de agosto de 2013

Capítulo 6.

-Estuve alrededor de una hora, no recuerdo de qué hablamos. Solo nos conocimos un poco más. Vivía a unos quince minutos de la casa de Liam e insistió en acompañarme a casa. Poco a poco fui conociendo la dura historia de su vida. Empezamos muy pronto a quedar casi todos los días que podíamos. Mi historia tampoco había sido nada fácil. Supongo que queríamos protegernos el uno al otro. Se creó un vínculo muy especial. A falta de un día para ir de vuelta a España por navidad caminaba por la calle con una amiga cuando me paré en un kiosko, ya había sido portada de revistas del corazón otras veces pero esta revista llevaba un especial sobre Liam y yo. Muchas de nuestras entradas y salidas. Había montones de cosas inventadas. Tenía un especial hasta de la ropa que había llevado. Me hizo gracia y se la llevé a mis padres. No sé si te lo he contado pero mis padres  tenían una tiendecita en el centro y mostraban a algunos clientes todas las revistas en las que salía era gracioso y siempre les llevaba alguna revista. Tenía el vuelo el 23 de diciemre y Liam y yo aprovechamos nuestros ultimo día juntos. Con el trabajo que amos llevabamos no se sabía cuando iba a volver a verle. Estuvimos dando un simple paseo por Hyde park cuando por primera vez me agarró la mano. Mis mejillas se colorearon de un tímido color rojo por la verguenza. Fueron unos segundos eternos. No recuerdo de qué hablábamos solo sé que cuando lo hizo ambos nos miramos y sonreímos. Seguimos paseando por aquel frio parque y después me acompañó al aereopuerto. Cogí mi vuelo a la una de la tarde.
-¿No os besasteis?
-No. No sé si fue por verguenza o por qué pero ambos nos quedamos con ganas de más. Cuando llegué a España Alba me esperaba en el aereopuerto. Le puse al día de todo lo que había pasado y a la hora me llevó a la estación de tren de Leganes.
Me pase aquellos días de navidad junto a mi familia disfrutando de todo el tiempo que no les había visto. A parte de estar con mi familia me pasaba dias enteros hablando con Liam, cada vez intimábamos más.
Habían pasado ya unos meses desde navidad cuando Liam se me declaró.
-Pero... ¿cómo llegásteis a todo eso?-preguntó Carmen.
-Pues verás después de la fiestas tuve que ir una semana a Paris. Aquella ciudad tenía algo, algo me llamaba la atención. Algo se me había pasado la última vez que fui. Esta vez estaba enamorada. Ya no estaba enamorada de un ídolo, estaba enamorada de Liam. Las cosas habían cambiado. Una de las tardes que no tenía nada que hacer decidí ir a pasear por las frias calles de la ciudad francesa. Al llegar a la Torre Eiffel me dí cuenta de que me faltaba algo. Me faltaba Liam. Tenía que ir con el a esa ciudad.
Unos días después regresé a Londres, la ciudad donde residía. Alba llegaba en un vuelo desde Madrid dos horas después de mi llegada. A pesar de que tenía que estudiar para los exámenes de febrero vino a pasar tres días, un fin de semana completo para asistir al primer concierto de los chicos en UK, para Alba también era su primer conierto. Mi relacción con Liam esaba en una fase muy rara, ambos nos gustábamos pero no nos lo decíamos.
Fuimos a uno de sus conciertos en  Londres. Alba lo disfruto como nadie y yo, junto a ella también. Ir a un concierto con tu mejor amiga no es lo mismo. Bailamos, cantamos e hizimos el idiota desde la segunda fila de grada. No queríamos llamar la atención. Alba parecía un cría de tres años con muñequita nueva. Después del concierto Liam me dijo que nos acercáramos a los camerinos y alli fuimos. Al llegar todos los chicos le taparon los ojos a Alba y no me dejaron salir del camerino. Por "arte de magia" Liam y yo nos habíamos quedado solos. Algo tenía planeado. Yo, intentando disimular solté un "Vaya, nos han dejado solos". El, que estaba al otro lado de la sala se acercó lentamente a mi, me agarró por la cintura,cosa que me producía un cosquilleo tremendo por el estómago. Se acercó a mi oído y me dijo un "tal vez no nos hayan dejado solos" yo, le abracé a la altura de la cintura lentamente y le dije " ¿a qué te refieres?" también al oído. Al intentar separarme para volver a mi postura nuestros rostros se fueron acercando hasta juntar nuestros labios. Fue un beso corto, muy dulce. Cuando íbamos a separarnos los chicos y Alba entraron bruscamente, lo que hizo que Liam me agarrara la mano y me empujara hacia el pegando un salto para que no me golpearan. El primero en entrar fue Harry que no tardó mucho en percatarse de lo que segundos antes habíamos hecho. Se acercó a mí y dándome leves codazos me dijo "¿qué habéis hecho? los demás al ver el intenso color rojo de mis mejillas empezaron a decir "UUUUHUHHHH" sin dudarlo Alba se había adaptado a los chicos. Después de pasar un rato con los chicos, Alba y yo volvimos a casa

lunes, 5 de agosto de 2013

Capítulo 5

-Sorpresa!sorpresa!- Dijo una voz familiar.
-¿Quien eres?-Nadie me respondió. En ese momento empezaron  tirar de mi y fui andando con esos desconocidos. Escuchaba divertida risa de Cara y mis nervios aumentaban. No paraba de sonreir. Pocas veces en mi vida recuerdo haber sido tan feliz. Nada me importaba. Solo vivía  el momento. Me resultaba todo tan subrealista que pensaba en un programa de televisión llamado Sorpresa Sorpresa. Era muy pequeña cuando cerraron la emisión pero años después ponían emisiones repetidas y recordé el programa donde un adolescente conocía a los Back Street Boys. Una famosa boyband bastante antigua. Yo me sentía incluso más especial. Escuchaba risas a mi alrededor pero había una que era especial, una risa cuyo sonido me había alegrado mis noches más oscuras. Era la risa de Niall. Del nerviosismo yo no paraba de reir a carcajadas, y el sonido hacía que los demás se rieran igual. Escuché una puerta abrirse, todos pasamos y despues de que pasaramos todos se cerró. Cara me soltó la mano y alguien  me quitó la venda.
-¡AU! Mi pelo.- me quejé.
-Lo siento- dijo una voz ronca. La venda dejó de cubrirme los ojos y miré  mi alrededor. Estaban ellos. Seis sonrisas me miraban atentamente mientral yo les miraba con la boca abierta.
-Bueeeno- dijo Cara  intentando romper el hielo- pues esta es Natalia, la chica de la que os hablé antes.
- Hola, soy Niall- dijo en español.
-Niall, es directioner, sabe como nos llamamos y lo sabe todo sobre nosotros.- dijo Liam
-Bueno todo no...no soy una de esas fans locas que lo saben todo- dije. Mentía pero no quería asustarles- me gusta vuestra música pero no soy de esas.
Sé que hice mal pero no quería que supieran todas esas tardes que pasé en aquella red social que me permitía saber minuto a minuto donde estaban. Más de una vez pensé en que nunca llegaría a conocerles, que si lo hacía solo sería una más. Incontables noches me las había pasado llorado pensando en que jamás conseguiría abrazarles y agradecerles todo lo que , aun sin conocerme, hicieron por mí. Sentía que perdía el tiempo, que estaba dejando pasar mi adolescencia pero todo mereció la pena.
-Bueno  pues entonces nada de presentaciones - dijo Harry colocándose su melena rizada- acabamos de estar juntos en la pasarela pero... ¿un abrazo?- Que tierno- todos me rodearon y quedé en el medio. Nunca pensé que estaría en medio de uno de esos abrazos. Ese abrazo que llevaba el amor de cinco hermanos unidos por lo que más amaba en el mundo, la música.
-Venís a la After party ¿no?- dije. Mis mejillas ya estaban ardiendo pero como para no.
-Cualquier sitio que tenga  comida le gusta al pequeño duende- dijo Louis dándole golpecitos a Niall en la cabeza.
-Pues allí nos vemos. -dijo Cara. Ahora vamos a quitarnos esto que pesa lo suyo.
-Adiós chicos.
-ADIOOOOS - Dijeron al unísono.
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Me puse la ropa que había llevado para la after party. Un vestido blanco hasta un poco por encima de la rodilla. Tenía la espalda completamente al descubierto. La llevaba con unos tacones no muy altos y un moño bajo desenfadado con algunos mechones sueltos. Cara  también iba muy arreglada. Ella ya se dirigió al local pero yo fui media hora más tarde ya que mis familiares junto a Alba y Jorge me esperaban fuera. Al llegar mi familia me dijeron los típicos comentarios de que estaba preciosa pero yo seguía siendo una niña y quería estar con Alba y Jorge. Cuando llegué abracé a Jorge y me dijo "enhorabuena, has cumplido tu sueño. Tenías razón, hoy me he dado cuenta lo importante que eran para ti. Espero que lo hayas disfrutado" Jorge no era de los que te daban esos discursitos. Me demostró a los 13 años cuando dejé de estar con él en clase lo profundo que era pero no pensé que volviera a tener otro de sus puntazos. "Gracias jo" respondí. Tenía una gran manía de poner "jo" en todas mis frases. Después abracé a Alba y empezamos a dar vueltas. "Tia tia tia tia que tan mirao' que er Liam ta besao`. Si yo fuera tú no seguía viva y me hubiera caído pa´ to los laos" dijo con esa imitación de acento andaluz que ambas imitábamos desde la primera vez que hablamos pir teléfono. Rápidamente me despedí de mi familia y amigos y me fui corriendo al local. Estuve haciéndome fotos y hablando con personas muy importantes del mundo de la moda. Como te he dicho, fue el día más importante de mi carrera. A la mañana siguiente fui a comer con mi familia. Pasé por un kiosko y ví que era portada de la mayoría de revistas. Había fotografías de todas las modelos pero yo salía en la portada. Me relaccionaban con un romance con alguno de los chicos.
Dos días después de mi desfile volví a Londres. Tenía eventos, sesiones de fotos y  entrevistas. Dos semanas antes  de nochebuena fui a un evento benéfico donde me encontré con los cinco chicos. No pretendía acercarme porque me moría de verguenza.
-¿Verguenza a hablar con tus ídolos?-preguntó Carmen sorprendida.
-Creo que me he equivocado de palabra. No era verguenza simplemente no sabía si iban a aclrdarse de mí y tampoci quería molestar.
Estaba hablando con una modelo cuando alguien me tapó los ojos.."¿quien soy?" dijo susurrandome al oído. "Liam, nunca confundiría tu voz" quitó sus manos de mis ojos y me abrazó. La modelo con la que hablaba se fue y yo me quedé con los chicos el resto de la noche.  Eran justo como me los imaginaba. Estuvieron haciéndome preguntas y yo a ellos para concernos más. Esa noche nos hicimos muy amigos.
A la mañana siguiente le conté a Alba con todo detalle lo que había hecho esa noche ya que desde el principio de nuestra amistad ambas fuimos muy sinceras.
-Vaya ¿siempre habéis tenido una amistad tan fuerte?
-si, desde que nos conocimos  algo nos unió. Hemos estaso siempre separadas hasta que ella vino aqui a trabajar pero siempre hemos tenido esa gran amistad. Ni un enfado. Nada.
-Es increible.
-Ella es increible.
Como te decía estaba contándole todo a Alba cuando  Cara me llamó. Me dijo que estaba en Londres y que había quedado con Harry pero que podía llevar a los demás. Yo no le había contado a Cara que estaba loquita por Liam pero por la forma en la que le miraba seguro que ella lo intuía. Algo tenía planeado.
Me presenté en su casa a la hora que me dijo y desde ahí vino Harry a recogernos. Yo pensaba que todos los chicos iban a venir pero al llegar a la puerta de un famoso pub vi solo a Liam. Pensé que los demás  llegarían más tarde pero después de saludar Cara y Harry rieron y nos contaron que habían organizado esa cita especialmente para nosotros. Cenamos todos juntos y al salir del pub Cara y Harry nos dijeron que se iban a casa de Harry y bueno, que nosotros podíamos hacer lo que quisieron. La salida sel pub fue una locura, unos cuatro paparazzis nos esperaban. Los flashes se las cámaras nos disparaban sin parar y los cuatro entramos  en el coche de Harry. Al final Liam y yo acabamos en su casa. Harry decidió dónde teníamos que ir.
-Vaya con Harry solo le faltaba deciros lo que teníais que hacer-ambas reímos.

Capítulo 3

Aterrizamos en 15 minutos.
-Ha sido un viaje entretenido. Me alegro de haberte conocido Carmen. Venga apunta mi número y mi dirección.
- Ha sido el mejor viaje que he hecho hasta ahora.
Carmen apuntó mi número y mi dirección. Yo, llamé  mi hija Arianna para que viniera a recogerme.
Narra Carmen.
Me gusta saber que todo el mundo tiene una historia que contar. Por suerte, yo me he cruzado con la que hasta ahora, era una historia bastante buena. Siempre había considerado la opción de ser periodista y creo que escribir un libro sobre la historia de Natalia me ayudará bastante. Me encontraba en el aeropuerto. Mi padre sabía que llegaba sobre las cuatro y media pero llegaba tarde. Había tenido que llamarle, ya llevaba quince minutos esperándole cuando le vi aparecer. Mi padre era de color de piel moreno pero estar en Londres le había hecho estar de ub tono más  pálido.
-Hola bichito. ¿qué tal el viaje?
-Papá no me llames así anda que ya no soy una niña-dije con media sonrisa- el viaje ha estado interesante.
-¿por qué interesante?
-Una señora  me ha estado contando su vida y me ha traido entretenida.- dije subiendo al coche-
-Pensaba que esas cosas no te gustaban.
-Ni yo pero su historia tiene algo interesante.
-¿el qué?
- ay papá déjate de preguntas.
-Vale vale. Como quieras.
-¿puedes poner la radio?
-Claro.
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Llegamos a la que sería mi casa por un verano. La nueva esposa de mi padre no estaba así que no iba que tener que aguantar presentaciones incómodas. Mi habitación era bastante grande. La casa en general lo era. Vivíamos  en una casa del norte de Londres. Desde el salón podíamos ver el London Eye. Estábamos en la parte  más alta del  edificio.
Había llevado bastante ropa por lo que me tocaba colocarla. Mientras lo hacía, pensaba en los primeros momentos que había pasado con mi padre. A pesar de que estaba enfadada con él no  había sido borde, y es que sinceramente me cuesta horrores serlo aunque no pudiera enfadarme o ser borde por mi personalidad no iba a bajar la guardia. Eso estaba más que claro.
Hora y cuarto después ya había  colocado todo. Poco iba a durar ya que soy bastante desordenada.
-Si?-preguntó una voz que ya me resultaba familiar.
-¿Natalia? Soy Carmen, la chica del.vuelo.
-Ahh hola cielo, vaya, qué poco has tardado en llamar.
-Ya... Es que bueno..-dije tímida- estoy impaciente por escuchar tu historia.
-Vaya -rió- pues ahora estoy con Alba, te hablé de ella ¿recuerdas?
-Claro, es uno de los personajes principales, como olvidarla. Bueno.. Esto...em..llamaba para preguntarte sobre cuándo podríamos citarnos para que me sigas contando.
-Pues salgo a las tres de trabajar asi que dame una hora para comer y a partir de las cuatro ven cuando quieras.
-vale pues mañana estaré puntual.
-Descansa guapa
-adios
FIN DE LA CONVERSACIÓN
Bajé  a la cocina, un poco desorientada ya que no me situaba muy bien.
-Dime papá-contesté ante la llamada de mi padre.
-Esta es Gemma, mi esposa - dijo abrazándola con su brazo derecho. Era una mujer guapa, unos años más joven que mi padre. Gemma se acercó y me dio un abrazo.-
-Hola, encantada-dijo- ¿Carmen verdad?- dijo con sofisticado acento británico.- Estas son mis hijas, Emily y Charlotte.-
-Encantada-dije acercándome a Emily, de una edad cercana a la mia- ¿y tu cuantos añitos tienes guapa?-pregunté intentando ser simpática mientras la hermana mayor me miraba con recelo.
,-Tres-respodió la pequeña sonriéndome.
-Bueno pues basta de presentaciones. Hoy saldremos a cenar fuera.

Capítulo 4

-Genial-dijo Emily con tono de indignación. Se fue a la planta de arriba, supongo que a su habitación. Su madre fue detrás de ella. Yo me sentía mal, supongo que pensaba que yo invadía su espacio. Cosa que no quería hacer. Sentía que estorbaba y quería volver a casa pero no podía por mi estúpida madre. Mi padre me abrazó y no dijo nada.
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Después de la cena volvimos a casa dando un paseo. Al llegar mi padre se fue a dormir. Yo seguía despierta, llevaba cerca de una hora escribiendo en mi portátil la historia de Natalia. Me entró sed y fui a la cocina. Pasé por la habitación de Emily. Llamé a la puerta que estaba abierta y entré.
-Hola
-Hola- dijo con asco.
-Mira te voy a ser sincera. A mi no me gusta estar aqui. He venido porque mi madre esta obsesionada con  trabajo. Más quisiera yo estar en mi casa. No vengo a robarte a tu familia ni voy a invadir tu espacio solo quiero no estar enfadada contigo ni tener malos rollos. Intentaré pasar en casa el menor tiempo posible y ya.- y volví al pasillo para ir a la cocina. Yo ya no iba a hacer nada más. Que ella haga lo que quiera. Pensé. Terminé de escribir parte de la historia y me fui  dormir.
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A la mañana siguiente me desperté no muy temprano. En la cocina estaba la  chica que limpiaba la casa con Charlotte que miraba los dibujos. Desayuné y volví a mi habitación.
Estaba arreglando detalles de la nueva biografía que estaba  haciendo cuando Emily apareció por mi cuarto.
-Lo..Lo siento-dijo y miró al suelo.- ¿amigas?
-Claro-dije sin salir de mi asombro. Se acercó a mi y nos estrechamos la mano.
-¿y qué haces?- preguntó curiosa.
-Pues ayer conocí a una señora en el vuelo que vino contándome cómo conoció a su amor verdadero y he decidido escribir su historia.
-Vaya, que interesante. ¿Me dejas leerla?
-Prefiero que esperes hasta que llegue a como le conoció. Esta tarde he quedado con ella para que me lo cuente pero no sé si me dejaran salir sola.
-Tranquila que de eso me encargo yo. He quedado con mis amigas. Puedes decir que vienes conmigo y te acompaño.
-Vale, muchas gracias de verdad.
Llamamos a nuestros respectivos padres al trabajo ya que no iban a casa para comer. Contentos por nuestra nueva amistad pero sorprendidos nos dejaron salir.
Emily me acompañó con sus amigas a casa de Natalia y se quedaron por el barrio. Cuando fuera la hora de volver, Emily me llamaría.
-Hola Carmen. Pasa.
-Buenas tardes-Natalia tenía una casa enorme. Todo estaba muy ordenado. Pasamos al salón y nos sentamos. Una asistenta le sirvió un té. Comenzó a contarme la mejor de sus historias.
Narra Natalia
-Creo que me quedé contándote cuando me sorprendieron por ni cumpleaños ¿verdad?
-Si.
-Pues fueron pasando los días. Un fin de semana me quedé después de un desfile a domir en la casa de Cara, en su casa de Londres. Habíamos tenido una after party y ambas estábamos con resaca. Como siempre, yo fui la primera en despertar y decidí despertarla cantando Kiss You, uno de los mayores éxitos de la boyband. Se despertó malhumorada pero a lo largo del día se le fue pasando el enfado. Me preguntó que si era fan de ellos y  le dije que sí. Ella me dijo que a veces quedaba con Harry y que se llevaba bien con todos los chicos. Me dijo que si quería me los podía presentar. Entonces le conté todo por lo que había tenido que aguantar y le dije que debía agradecerles muchas cosas. Ella, impresionada por todo lo que le conté me dijo que me los presentaría en cuanto pudiese, en esos momentos ellos estaban en Estados Unidos y nosotras en Reino Unido aunque no por mucho tiempo. En dos días  viajaríamos de nuevo a Nueva York. Faltaba poco tiempo para navidad pero para tener ese merecido descanso antes teníamos que desfilar para Victoria Secret.
-¿Fuistes un ángel de Victoria Secret? Guau no sé mucho de moda pero desfilar ahí es algo importante.
- Es una de las pasarelas más importantes del mundo.
Estuvimos una semana llendo para que todo saliese a la perfección. Llegó el día del desfile, tenía bastante presión y un más de un nudo en la garganta. No solo me jugaba mi carrera como modelo sino que mis ídolos cantarían mientras yo desfilaba. Ellos le ponían el ritmo a mis pasos. Una caída y todo acabaría. Nunca había sabido controlar mis nervios y sabía que me jugaba mucho. Yo salía la tercera, detrás de Cara.
 Horas antes de salir, en maquillaje, Cara me los podía haber presentado pero estaba tan nerviosa que me encerré en el baño a llorar. Menos mal que no se me corrió. Cara me ayudó a tranquilizarme. Me enseñó un par de trucos y nos pusimos en la fila para salir. Los chicos pasaron al lado nuestro y Harry le guiñó un ojo a Cara. Los tenía a metros. Ya no sabía si aquello era real o no. Todo estaba preparado, nada iba a fallar. Empezaron a proyectar el vídeo  que días antes nos habían grabado mientras estábamos todas juntas. Simulaba un fotomatón. Todas posábamos haciendo locuras. En ese momento, los cinco chicos se colocaban en sus sitios en la plataforma, todo esraba oscuro. Como llegados del cielo, empezaron a bajar a medida que sonaba la música. Mis cinco ángeles. -Recordaba añorando-  Kiss You empezó a sonar y la primera modelo salió. Había cámaras por todos lados. Grabándonos y preguntándonos, nosotras estábamos concentradas en el desfile mientras simulábamos bailar. Yo salía justo en estribillo. Ya me dieron la señal. El corazón se me salía del pecho,caminaba pisando fuerte. Ellos estaban distribuidos por la pasarela, Louis, el primero,  me guiñó su ojo izquierdo, le seguía Zayn que se hacía el sorprendido cuando pasaba. Después  Niall, que se apartó para que pasara. Ya estaba pasando la mitad de la pasarela. Mi autoestima estaba por las nubes. Todos aquellos que alguna vez me hicieron un mal comentario los tenía a mis pies. Caminaba con más seguridad que nunca. Ahora era yo la que se reía de ellos. Llegué a Harry que me dió la mano y con ella me giré y di una vuelta sobre mi misma. El final de la pasarela. Me esperaba Liam. Intentaba mirar al frente pero no podía evitar mirar su perfecta sonrisa. Él había sido mi debilidad mucho tiempo. Supongo que llevaría una sonrisa de psicópata por el nerviosismo del momento. Solo un metro me separaba de Liam el extendió su brazo y yo extendí el mio, ya estaba en una nube, aquello era lo más irreal del mundo. Me ayudó a caminar los últimos metros de pasarela y al llegar al final de la pasarela que coincidía con el final del estribillo Liam me besó en la mejilla haciendo el final del estibillo "and let me kiss you" you hice una mueca con la boca abierta y me soltó para que pudieran hacerme las fotos. Yo puse la más dulce de mis caras y lancé un beso a los fotógrafos. No era mi mejor pose pero no sabía ni lo que estaba haciendo. Al volver miré a mi izquierda y ví a Alba junto a mis padres y mi hermano. Había cumplido mis dos sueños a la vez y yo ya no era Natalia. Pensaba que estaba muerta o que eso era un sueño. Una de las cámaras de la pantalla gigante me grabó y saludé. Fue tan solo un minuto, tal vez menos pero lo que me pasó fue tan intenso que lo recuerdo segundo a segundo. Cuando volví con mis compañeras Cara me abrazó y me dijo al oído "enhorabuena cielo, has cumplido tu sueño" se me saltaban las lágrimas, miré hacia arriba y pestañeé varias veces. Volví a mis bailes.
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Al terminar el desfile yo estaba hablando con Cara cuando alguien llegó por detrás y me tapó los ojos con una venda. Agarré la mano de Cara y alguien me dijo al oído...

sábado, 3 de agosto de 2013

Capítulo 2

Inicio del Flashback
Todo comenzó cuando yo tenía 17 años, mi mayor sueño desde pequeña había sido ser modelo y estaba dispuesta a hacerlo realidad. Un año antes me habían ofrecido serlo pero quería terminar mis estudios. Triunfar en el mundo de la moda es muy difícil y no estaba convencida de si iba a conseguirlo. Llegué a Madrid un 26 de junio. Me alojaba en casa de mi mejor amiga, Alba, una de las mejores personas que he llegado a conocer. Por aquellos entonces yo era una chica alocada y divertida pero a la vez bastante tímida. Se me hacía difícil acostumbrarme a vivir sin mi familia y en una ciudad tan grande. Todos los días, me despertaba a las siete de la mañana para salir a correr y hacer ejercicio. Me costaba mucho pero quien algo quiere algo le cuesta. Después de hacer ejercicio casi dos horas volvía a la casa de mi amiga y la despertaba. Me duchaba y preparábamos el desayuno. Después  iba a hacer casting y alguna vez que otra  una sesión de fotos. Todo parecía no ir bien ya que no terminaba de triunfar hasta que un día, paseaba por las calles de Madrid junto  Alba me pasó algo que a pocos les sucede. Íbamos Alba y yo hablando de nuestras  tonterías, caminábamos felices cuando alguien nos paro. Un señor alto, de unos cincuenta y cinco años, vestido de traje. "¿te gustaría ser modelo?" me dijo en inglés. "s..si" dije tartamudeando. Ni Alba ni yo podíamos salir de nuestro asombro. "Pasaré algunos días en Madrid, después volveré a París, aquí tienes el nombre de mi hotel y mi teléfono, llámame si te interesa". Y se fue. Alba, que aun seguía con la boca abierta me preguntó "¿que ha pasado?" puedo recordar lo rápido que me latía el corazón en ese monento, aun así le dije con toda la tranquilidad "a veces, hay ojeadores por las calles, si ven a alguna chica que les gusta contactan con ella y suelen entrar en grandes agencias.Muchas grandes modelos fueron descubiertas así" Alba me abrazo y empezó a gritar "TIAAA QUE VAS A SER MODELO. ESCUCHADME TODOS, ESTA CHICA VA A SER LA PRÓXIMA CARA DELEVINGNE, SERÁ MEJOR QUE KATE MOSS" La gente empezó a mirarnos mal. Ese mismo día mi vida cambió. Dos meses después ya había desfilado para la semana de la moda de París y la Madrid Fashion Week.  Pero ante todo, Londres guardaba una sorpresa para mí. Yo aun no era una modelo con demasiada fama todavía y alllegar allí entré asustadísima y salí prácticamente igual, nunca en mi vida había visto a tantas chicas tan guapas pero la mayoría andaban enfermas, eran sacos de huesos de metro ocheinta, muchas de ellas, no conseguían ni tener expresión en la cara. Lo que quería destacar de la primera vez que desfilé en la capital británica es que en el desfile de Chanel, un famoso muy especial para mí se cruzó en mi camino, el mismísimo Harry Styles que se presentó para mi sorpresa con una ceñidísima camiseta de leopardo y como no, sus famosos pitillos negros. Yo llevaba una ropa un tanto extraña que provocaba que se me viera el ombligo, al pasar por al lado de Harry mientras desfilaba,  él se acercabó a su acompañante y le susurró algo al oído, esta, que era Kelly Osburne me miró y ambos soltaron una leve carcajada, mi corazón se salía del pecho. Días más tarde, y gracias a Alba, me enteré de que Harry se fijaba en los ombligos y los pies de las modelos y les hacía reir. Y En tan poco tiempo ya estaba viajando a Nueva York a una de las agencias más prestigiosas del mundo. Pasar de no ser nadie a convertirte en todo es muy difícil, sobretodo siendo tan joven. Lo peor de todo es que empiezas a rodearte de cosas nada buenas, me refiero a las drogas.
-Llegastes a tomar drogas?-preguntó Carmen haciéndome llegar a la realidad.
-Estuve algunos años fumando tabaco, depende de como lo mires, puede ser una droga o no.-respondí- muchas veces era dificil esquevarlas ya que la gente pagaba para que me la hecharan en las copas. El mundo de la moda no es nada fácil, a veces nos convertían en auténticas muñecas, los hombres te tratan como juguetes y agencias y representantes que te obligan a hacerlo solo porque "te conviene"Como quizá alguna vez hayas pensado, elo mundo de la moda no es nada sencillo. Convertirte en el juguetito de un hombre era tarea sencilla, solo hacía falta que te enamoraras o a veces ni eso, muchas, con que se lo dijeran sus representantes lo hacían. Por aquellos tiempos, luchábamos  para que las mujeres musulmanas tuvieran un cambio pero realmente, muchas veces las occidentales eran peores, he llegado a ver a chicas completamente a los pies de un hombre que eran, normalmente, fotógrafos y auténticos magnates pero esas chicas no solían llegar a lo más alto ya que en cuanto aparecía otra muñequita la sustituían, por suerte, teniía muy claras mis ideas y nome dejé llevar por ningún hombre, solo por mi instinto y los consejos de mi familia.
-¿Liam te utilizó?
- Que va, Liam era increíble, seguía siendo un niño grande pero era una gran persona. Voy a seguir contándote la historia que sino no vamos a llegar nunca.
-Cuéntamela con todo detalle. No importa el tiempo que pase.
-Como te decía, me encontraba  en un vuelo Paris-Nueva York, llevaba sin ver a mi familia tres semanas, no e había podido ni despedirme de ellos. Los extrañaba y ellos a mi pero como no quería preocuparlos todo se lo contaba a Alba, ella era mi gran punto de apoyo. Siempre estaba disponible para mi. No importaba si en España era de madrugada o si al día  siguiente tenía un examen. Yo estaba viajando por el mundo pero ella estaba estudiando la carrera de sus sueños, medicina, a veces no comprendo como sacaba tan buenas notas si nos pasábamos el día hablando.
Cuando llegué a Nueva York me dirigí directamente a la agencia de modelos. Un gran todoterreno me esperaba a la salida. Creo que ese día me lo pasé con la boca abierta. No podía creer que me estuviera pasando. En esa agencia, conocí a Alice, la directora, me dijo que como no tenía casa me alojaría en el hotel  Hilton. Mi habitación era enorme. Si yo solo quería una cama para dormir, pensaba. Recuerdo que la habitación era igual de grande que la casa donde me crié. Tendría unos 150m. Días después hice una sesión de fotos para Marie Claire en la que estuvo presidenta Nina García, una de las grandes de la época. No dejaba mi asombro. Dicen, que cada día se aprende algo. Yo en un corto periodo de tiempo aprendí cosas que solo enseña la vida, cosas que en los libros nunca pondrían.  Conocí a mis modelos favoritas Miranda Kerr y Cara Delevingne. Pensaba que era la  chica más feliz del mundo pero no, me faltaba algo, me faltaba mi familia y mis amigos y cada vez los extrañaba más ya que faltaba una semana para que fuese 11 de octubre, el día de mi cumpleaños. Nunca me había gustado ese día porque como sabes el  día después es fiesta en España y a la gente se le olvidaba felicitarme.  Pero ese año que hubiera puente en España me favoreció. Cara y yo nos habíamos hecho grandes amigas y aunque ella trabajara por Europa y yo por Estados Unidos no veíamos bastante. Esa semana estábamos en su casa de Nueva York y creo que cuando fui al baño ella me cogió el movil y llamo a mi familia. El día de mi cumpleaños me cité con Cara en un famoso local céntrico. Me llevé una gran sorpresa cuando ambas estábamos tomando unas copas. Todas las luces se apagaron y apareció toda mi familia junto a Jorge, mi mejor amigo desde la infancia  y Alba. Lo único que alumbraba el local eran las velas de la tarta. No puedes imaginar todo lo que lloré-solté una risa tonta-
-Vaya debe de ser increible que te pase eso-dijo Carmen-
-y que lo digas cielo. La palabra increible se me queda corta. Esos dos días se me pasaron volando. Los meses siguiente igual. No paraba de viajar por todo el mundo. Fui a lugares preciosos. Veía las ciudades desde arriba y aquello era impresionante. No hay palabras para describir todo lo que veía.
-ATENCION PASAJEROS. EN BREVES MOMENTOS VAMOS A ATERRIZAR EN LA CIUDAD DE LONDRES. ABRÓCHENSE LOS CINTURONES. -dijeron por megafonía. El joven azafato que  había estado mirando a Carmen mientras le contaba mi historia se nos acercó.
-Ten-dijo acercándole un papelito. Carmen se quedó perpleja y yo lo.cogí por ella.
-Gracias joven. Ahora esta mareada. Yo se lo guardo.
-estaré aquí un par de días. Llámame.
-¿pero qué haces?-dijo Carmen
-toma anda y llámalo eh-dije.
-pero...
-nada de peros. No hay chicos tan valientes. No parece ser uno de esos chicos que le dan su número a cualquier chica.
-vale le llamo pero con una condición.
-¿cual?-pregunté.
-que me dejes escribir tu biografía y me cuentes esa historia tan fascinante que pocos saben.
-yo encantada pero vas a aburrirte
- han sido mis horas menos aburridas en meses.
-como quieras. Ahora te doy mi número y mi dirección.

viernes, 2 de agosto de 2013

Capítulo 1.

Narra Carmen.
Genial, ahora he olvidado mis cascos en casa. Pensé.
-Mamá no quiero ir joder ¿por qué no me entiendes?-dije mientras por megafonía decían que las personas de mi vuelo tenían que embarcar ya.
-Lo siento hija pero no puedo llevarte conmigo. No te vendrá mal pasar una temporada con tu padre.
- Tú y tu estúpido trabajo eso es lo único por lo que vives.
-No estan las cosas como para rechazar un trabajo-dijo mi madre poniéndose seria.
-Ni tampoco como para dejar a tu hija abandonada. Me voy no me vaya a tenerme que quedar contigo. Me levanté, cogí mi mochila y me dispuse a andar. Mi madre vino por detrás y me abrazó diciendome  un falso "te quiero". "Eso es mentira" respondí yo enfadada. Cada vez más metros nos separaban. Quería huir y no ver a nadie más. Quería cambiar mi vida. Quería empezar de nuevo pero no con mi padre, no le veía desde hace un año. Si tan feliz es con su nueva esposa no sé por qué se había ofrecido a cuidarme. Tengo dieciséis años, puedo quedarme solita en casa.
-Buenos días señorita. ¿Me deja ver su billete?
-Claro- dije con una sonrisa.
- Muchas gracias, disfrute del viaje- dijo esbozando una sonrisa.
Pasé a buscar mi asiento. Genial, al lado del pasillo, me encanta ver lo que me conoce mi madre. Hay tres asientos más, espero que no me toque ningún viejo  o algun pesado porque no me apetece aguantar a nadie.
Narra Natalia.
Que bien se vive en España, hay que ver. Estos días con mi hermano y toda la familia me han sentado genial aunque todo lo bueno acaba y toca volver a casa.
-Hola, tome mi billete.- le dije a la azafata.
-Hola-dijo cogiendo mi billete- gracias. Todo correcto, pase y disfrute de su viaje.
-Muchas gracias.
Busqué mi sitio y vi a una chica delgada y muy guapa. Buena acompañante. Pensé.
-Hola- dije intentando ser simpática
-hola- dijo con voz siesa. Vaya, pensaba que iba a tener entretenimiento en este viaje. Aunque nunca se sabe.
-ATENCION PASAJEROS, EL VUELO VA A DESPEGAR. ABRÓCHENSE LOS CINTURONES POR SU SEGURIDAD. Dijo una voz de megafonía. Creo que de los cuatro sitios solo esta chica y yo íbamos a ocuparlo. Más tranquilo pensé.
Una media hora después ya habíamos despegado y nos desabrochamos las dos los cinturones a la vez. Los azafatos comenzaron a pasear y mi joven acompañante pidió una Cocacola. Se la pidió a un joven azafato, alto y moreno. Batante guapo la verdad, no era mucho mas mayor que mi acompañante. Veía cómo la miraba. Le gustaba aunque imaginaba que ella no se daría cuenta y él sería demasiado tímido como para decirle nada. Típicos amores. Recuerdo mi juventud, mi adolescencia en mi ciudad natal. Esas miradas que intercambiabas con chicos, miradas cómplices, miradas que no se volverían a cruzar. Amores de la calle es como yo le llamo y es que a mi casi 60 años una ya entiende de estos temas. La chica que estaba a mi lado no había terminado su bebida cuando el  joven ya estaba ofreciéndole otra.
-No quiero nada más, gracias.- Respondió el joven mientras se alejaba. Desde el final del pasillo la miraba intentando enamorarla con una sonrisa.
-¿Todavía no te has dado cuenta?-dije curiosa-
-¿De qué?- respondió.
-De que tienes a ese azafato loquito por ti.
-¿qué? Eso es imposible. Además yo no estoy hecha para el amor.
-Mujer no digas eso, aún eres joven. Nunca sabes cuando va a llegar tu amor verdadero. Igual que tampoco sabes cuándo se va a ir.
-¿Cómo sabe usted eso?-
-Por favor no me llames de usted, me llamo Natalia, Natalia Paniagua. Y lo sé porque ya tengo mis años y he tenido mis amores. Por cierto, encantada.
-Yo me llamo Carmen. ¿a qué quieres referirte cuando dices que no sabes cuando se va a ir?
-Pues que los grandes amores son grandes por el recuerdo. Es difícil pasar el resto de tu vida con la misma persona. Yo tuve a mi gran amor pero nos separamos.
-¿por qué?
-Es una larga historia.
-Tengo dos horas y un poco más de vuelo.
-Me sorprende que quieras escuchar mi historia, a los jóvenes como tú no suelen gustarle las batallitas de viejos como yo.
-No eres vieja. Me gustaría saber tu historia. Tiene pinta de ser grande.
-Está bien, te la contaré. El se llamaba Liam, Liam Payne.
-¿Dónde está?
-No lo sé, perdí su pista hace años. El era famoso y yo también pero no cpnsigo saber de él.
- Vuestros nombres me suenan.
-Yo..yo fui modelo y el era cantante, en un famoso grupo. El mejor grupo que ha existido para mí.
-No consigo recordar el nombre de la banda, he leído y escuchado música sobre ellos. Eran cinco ¿no?
-Sí, One Direction. Pero no empezaré a contarte por ahí. Todo comenzó....
Natalia. Una chica corriente. Una oportunidad de cumplir un sueño. Un amor. El mejor amor que nunca ha existido. ¿La mejor historia de amor? Eso tienes que decidirlo tú.
Novela de Liam Payne.
Sinopsis.
Carmen tiene que ir a pasar el verano a casa de su padre  a Londres. Todo empieza mal pero en el viaje conocerá a Natalia. Una anciana que le cuenta u historia con su primer y más puro amor Liam Payne. ¿Podrán dos  desconocidas de edades tan distantes hacerse amigas?