martes, 22 de octubre de 2013

Capítulo 8

La vuelta a casa se me hizo bastante larga. Me daba algo de verguenza hablar con las amigas de Emily y  estaba cansada. Esa noche pasé las historias que Natalia me había contado y le empecé a contar todo a Emily con la promesa de que aquella historia no saldría de las paredes de mi cuarto.
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Al igual que el día antes llegué puntual a la casa de Natalia. Me despedí de Emily y ella se fue con sus amigas. Me senté en el mismo sofá.
-¿Por dónde lo dejamos ayer pequeña escritora?
-Pues me contabas que Liam y tu pasásteis un fin de semana juntos.
-AHH SI. 
    NARRA NATALIA
Inicio del flashback
El sábado por la noche Liam fue a comprar comida china y una cosa llevó a otra-miré a Carmen-
-Tranquila no tengo doce años puedes contarmelo.
-No te ilusiones todavía no ha llegado. Después de la cena fuimos al sofa. Pusimos una pelicula, Liam apoyaba su cabeza en mis piernas. Yo en vez de mirar la película le miraba a el. Era tan perfecto, siempre dije que me parecía un bebé. Acerqué mi mano a su pelo y empecé a hacer circulitos. Él miró hacia mí y comenzamos a besarnos. El primero fue lento y corto. Nuestros labios se rozaban por segunda vez y una sonrisilla vergonzosa dibujaba mi cara. Poco a poco los besos eran mas intensos. Acabamos tumbados en el sofá. El encima de mí, yo hacía que mis manos subieran y bajaran su larga y ancha espalda mientras el me mordía el labio inferior. Cambiamos de posicion, esa vez acabé yo encima de el. La cosa se ponía caliente. Una mirada traviesa salía de sus ojos miemtras yo sentía como de sus pantalones empezaba a notarse un bulto. Mi pelvis hacía movimientos hacia delante y hacia atrás. Sus manos se desplazaron hasta uno de mis pechos. En ese momento un oscuro recuerdo llegó a mi. Me separé rápidamente y le dije que tenía que irme. Le pedí que me llevara a casa. Un por qué salio de sus labios cuando recogía la bolsa que había llevado el día antes. Tenía ganas de llorar pero no quería llorar delante de él.  Le dije que más adelante se lo contaría el asintió y me acercó a casa sin rechistar.
Le dije que le llamaría antes de que volviera al día siguiente para despedirnos pero no lo hice. Me daba tanta verguenza lo que había pasado que solo me atreví a mandarle un mensaje
"Hola Liam, siento lo que paso el otro día, me pillastes desprevenida y no estaba preparada, lo siento"
Le dí a enviar, tardo varias horas en contestarme,mientras, yo, bastante nerviosa esperaba mirando el movil cada segundo.
En el momento menos esperado, recibí la contestacion de Liam